Bitácora de ESCENARIO 57

PICNIC DE VERANO 2010

Apenas amaneció, supe, por la luminosidad que invadió mi cuarto, que el día iría más allá de una simple jornada de integración. Había muchas cosas por cumplir, así que hacer perecita, que es como suelo llamar a esos 10 o 15 minutos que utilizo para poderme levantar definitivamente de la cama, era algo que no podía hacer. La mañana brillaba con mucha fuerza pero la humedad amenazaba mi bienestar, sin embargo, decidí vestirme listo para el combate y portar la camiseta, porque como diría Edgar Perea “había que sudar el uniforme”.

Hoy que camine.

Hoy que camine, mejor dicho que tuve la oportunidad de correr por las calles del pueblo donde vivo, me sentí recorriendo las angostas calles de aquel barrio céntrico y popular, ahora patrimonio histórico de la nación, de la ciudad capital del país tercermundista que me vieron crecer. Y es que las cosas se dieron tan inesperadamente que ahora veo la necesidad de escribir sobre ello. Decidí explorar nuevas recetas que han estado en la tradición de la familia por muchos años.

Noche Verde

“Resulta que había una vez un mico que se estaba en una borrachera tenaz y hablando pestes del león; el mico, quien llevaba ya más de tres botellas de ron en la cabeza gritaba a los cuatro vientos que el león esto, que le león aquello, que como era posible que el león mandara si es queeee ……cuando de pronto una sombra con forma de felino, gigante y algo furioso le empieza a cubrir el cuerpo; entonces dice el mico, ehhhhh, es que uno borracho si es que habla mucha mierda, cierto?”. Y la noche verde tuvo su comienzo.

BINGO DONDE CANAN

No se supo a ciencia cierta cuantos fueron, solo se logro concluir que la participación había sido total. “Todos aparecieron de un momento a otro” dijo sabitas, quien había arribado al lugar de encuentro mucho tiempo antes de la hora acordada. Las mujeres se encargaron de la decoración y los hombres del trago y los cartones, mejor digamos tableros, del juego de BINGO. Todos tenían tareas asignadas, sin embargo, hacía falta una mano más que apoyara aquella CAUSA.

Así fue que después de haber culminado aquellas doce horas de arduo trabajo con niños, y sobre todo después de haber ingestado algo de proteína, colesterol y carbohidratos, me vestí de jeans, botas de invierno, camiseta doble y mucho entusiasmo para disponerme a la CAUSA. Abandone mi casa, con algo de frio y en especial escepticismo por la participación de nuestra comunidad. Camine hasta mi carro y mientras lo hacía, pensaba en la posibilidad de encontrar la casa de Canan repleta de gente. No me había equivocado; muchas personas que nunca había visto y otras tantas que pertenecen a mi pie de fuerza se encontraban allí riendo a carcajadas y haciendo bromas. Sus manos sostenían unos pequeños tableros los cuales cuentan con una selección diferente y aleatoria de números entre el uno y el 75 distribuidos debajo de las letras de la palabra BINGO, los cuales fueron distribuidos y colectados por el tío “willy” el viejo “Juli”.

Tertulia Causa

Que se abra el telón, y pasados ya de las nueve algo más de cinco minutos, la música ambiental dejo ambientar. Los murmullos se fueron compactando lentamente en un sólido silencio que invito a la palabra para ser venerada, aplaudida, sentida, llorada, querida y en especial escuchada. La obertura se llevo los aplausos del público después de una soberbia interpretación de “el courre” de Johann Sebastian Bach en mi menor para guitarra clásica a cargo de la bogotana Mayra Chaves. La complejidad de esta pieza musical dejo perplejo al oído asistente que después de ser seducido por la armónica vibración de aquellas seis locas cuerdas, exploto en aplausos y ovaciones. El inicio no puedo ser mejor. Fue entonces que los corazones se empezaron a dejar seducir por la magia de la música y la razón se dispuso a instaurarse en puestos distantes de reflexión con asombro y expectación.

El culto al arte prosiguió con las lecturas de cartas dedicadas a la vida. Cartas que sin tener un remitente fijo ni mucho menos un destinatario definido empaparon el ambiente de erotismo, amor, lujurias olvidadas y heridas accidentales. Los versos que según el orador, fueron escritos como forma de desahogar su espíritu inquieto y demencia cíclica, fueron una muestra más de la potencia del verbo cuando este se decide a ser acción. “te vi durmiendo”; “propuesta”; “un día” y “si hubiera sido diferente” fueron algunos de los títulos compartidos por primera vez en público por el escritor de anécdotas Mario Rodríguez. Su drama, su vínculo directo con el papel, el verso y sus emociones, atraco los sentidos de los escuchas quienes notaron en las expresiones del lector, las marcas evidentes de saber que en esos versos existe mucha más realidad que ficción. La comedia siguió al drama con el humor tan particular y de exquisita calidad del joven comediante Nolan Bohórquez. Quince minutos de intervención dejaron al púbico asistente con la carcajada a flor de piel y más de un calambre abdominal.

Gracias a la Vida

A mis amigos, a las personas que tanto quise, que tanto he querido y que seguramente querré; a todos esos seres que han tomado de mi Corazón, de mi vida, de mi pensamiento, de mi existencia un trozo o un trocito; a todas y cada una de las vidas que ame, a quienes jure amor eterno alguna vez y a quienes solamente brinde mi afecto ocasionalmente por accidente o por suerte; a los que lastime por indiferencia o insensibilidad, por ignorancia o simple deseo de lastimar y a esos a quien ayude por error o por gusto, hoy quiero decirles que mas que placer, esto ha sido un honor; que haber sido partici

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