ACTUALIZACION EN TEMAS DE SALUD

LA CEFALEA: PROBLEMA CADA VEZ MAYOR

La cefalea (dolor de cabeza) es una molestia o dolor de intensidad variable localizada en la bóveda craneal, parte alta del cuello y mitad superior de la cara (frente), es un síntoma común a cualquier edad. No todas las estructuras craneanas duelen y que específicamente el parénquima cerebral, el epéndimo, los plexos coroideos y, parte de la duramadre, pía y aracnoides son insensibles al dolor. Los elementos sensibles al dolor son las estructuras extra craneanas y vasos sanguíneos y pueden producir cefalea por distintos mecanismos (RUBINSTEIN & TERRASA, 2006) (KLEINSTEUBER S & KARIN & LOPEZ 2008)

En 1988, un comité adhoc de la “International Headache Society”, con objeto de ordenar las múltiples variantes de dolor cefálico y homogeneizar criterios diagnósticos, elaboró una clasificación provisional de las cefaleas y algias faciales que ha sido aceptada, no sin críticas, por la OMS y la comunidad neurológica internacional. En la actualidad la segunda edición de la clasificación internacional de las cefaleas de la IHS (The International Classification of Headache Disorders, Intenational Headache Society) es la que se consultan todos los profesionales de la salud dedicados al tratamiento de los pacientes con cefalea. A continuación se detalla la clasificación propuesta en la segunda edición.

BELMONTE & BERNAL 2011 refieren que La cefalea constituye una de las molestias más frecuentes en el ser humano, casi el 100% de la población ha tenido un episodio a lo largo de su vida lo bueno es que más del 90% son cefaleas primarias y por tanto benignas. En otros países representa alrededor del 25 % de las consultas neurológicas atendida por el Médico Familiar. En la consulta de Medicina Familiar en el Policlínico de Especialidades El alto (CNS) en, con una atención de 3967 consultas al mes, sólo el 1 % de ellas fue por cefalea. En la población pediátrica es difícil de saber la incidencia real. Según informes de la OMS (2007) el tipo de cefalea más común es la cefalea tensional, que afecta a dos tercios de los hombres y a más de un 80% de las mujeres.

Clasificación de las cefaleas primarias y secundarias:

Cefaleas primarias:

Migraña
Cefalea tipo tensional
Cefalea en racimos y otras cefaleas trigémino autonómicas
Otras cefaleas primarias

Cefaleas secundarias:

Cefalea atribuida a traumatismo craneal o cervical, a ambos
Cefalea atribuida a trastorno vascular craneal o cervical
Cefalea atribuida a trastorno intracraneal no vascular
Cefalea atribuida a una sustancia o a su supresión
Cefalea atribuida a infección
Cefalea atribuida a trastornos de la homeostasis
Cefalea o dolor facial atribuido a trastorno del cráneo, cuello, ojos, oídos, nariz, senos, dientes, boca, u otras estructuras faciales o craneales.
Cefalea atribuida a trastorno psiquiátrico
Neuralgias craneales y causas centrales de dolor facial

AYCARDI refiere que las personas con cefalea, una vez les pasa éste, no están felices, porque desde este mismo instante se inicia una angustia que se refiere a “cuándo vendrá el siguiente”. El dolor de cabeza destruye familias, amistades, relaciones de pareja, etc. No es raro encontrar en la consulta mujeres que son aisladas de paseos, planes sociales, por sus familias, por sufrir de migraña. Y más difícil aun, estas personas son culpadas por los demás de arruinar estas reuniones y de ser un obstáculo para que todos las disfruten como se merecen. Como respuesta emocional a la cefalea, probablemente la más frecuente es la depresión. No hay duda de que hay suficiente evidencia para relacionar por ejemplo la migraña a la depresión, incluso adjudicándoles etiologías comunes. Cuando se encuentra en la consulta un paciente con cefalea y depresión, después de las consideraciones de diagnóstico diferencial del caso, se debe poner igual atención a ambos componentes del síntoma, sin descuidar ninguno. Hay que recordar que un paciente con migraña, por ejemplo, puede tener dolor de cabeza y no estar deprimido y sin embargo tener una adecuada respuesta a fármacos conocidos como antidepresivos. De igual forma un paciente puede estar sin dolor y persistir deprimido, lo cual amerita una intervención oportuna, pues el objetivo no debe ser únicamente controlar el dolor sino tratar el sufrimiento. Adicionalmente al problema de la depresión, se une uno no menos importante: Los pacientes y peor aún, algunas de las personas que los rodean, se empiezan a percibir como “inválidos crónicos”. No puedo hacer esto, no debo hacer aquello, no puedo comer esto, no puedo ir allí. En muchas ocasiones esto hace que su productividad laboral disminuya en forma muy significativa e incluso aumente la frecuencia de consultas al médico o su exigencia por incapacidad laboral. De nuevo, los pacientes siempre tienen el temor de que en su cabeza algo serio sucede, y si el médico no acompaña al paciente en esta situación explicándole y demostrándole la realidad, él irá de médico en médico buscando quién le descubra esa grave enfermedad que lo acompaña. El comportamiento de muchos pacientes incluye algunas conductas típicas, que si no se detectan evitaran o harán más difícil llegar a una solución. Debemos recordar que estos comportamientos no son más que una reacción, y no un mal intencionada actitud del paciente. Estos comportamientos incluyen: autoformulación, visita repetida y dependencia del médico, experimentación, racionalización, culpabilidad, entre otros. Los pacientes con dolor de cabeza crónico se auto formulan con mucha facilidad. Más en nuestro medio donde el control de los medicamentos no es el adecuado. Esta auto formulación facilita también la experimentación. Los pacientes tratan lo que sea como sea para obtener alivio a su sufrimiento.

Es importante que el individuo que presente cefalea a repetición, consulte al profesional experto en el tema, ya que es imprescindible descartar compromiso de otras estructuras orgánicas, neoplasias o procesos degenerativos del sistema nervioso.

De igual forma, la atención y valoración oportuna ofrece la oportunidad de implementar planes y estrategias de intervención acorde a cada usuario. Conllevando esto a mejorar la calidad y/o condición de vida.

HAMILTON AGUDELO MATEUS
ESPECIALISTA NEUROREHABILITACION – UAM
DOCENTE UNIVERSITARIO – PATOLOGIA Y EVALUACION NEUROLOGICA - FUMC
DOCENTE INVESTIGADOR – SALUD CUERPO Y MOVIMIENTO – FUMC
ASESOR PRÁCTICA CLINICA – CLINICA MEDILASER

RUBINSTEIN A, TERRASA S. Medicina familiar y práctica ambulatoria. Segunda edición. Buenos Aires Argentina. Editorial Panamericana. 2006.

KLEINSTEUBER S, KARIN SOLARI B, Francesca. LÓPEZ S, Isabel. Evaluación y manejo de la cefalea en el niño. Revista médica clínica Condes. Chile. 2008.

AYCARDI, Ernesto. Cefalalgia: algunas anotaciones sobre la calidad de vida en pacientes con dolor de cabeza en Colombia. Asociación Colombiana de Neurología. Bogotá Colombia. Capítulo 18. Pág. 271-281

BELMONTE HERRERA, Patricia. BERNAL DURAN Sandra. Cefaleas. Revista paceña de medicina familiar. 2007.

Fuente: The International Classification of Headache Disorders, 2nd Edition. Headache Classification Subcommittee of the International Headache Society. Cephalalgia 2004; 24 (Suppl. 1): 1-160. Recuperado el 18 de noviembre de 2011. http://ihs-classification.org/en/02_klassifikation/03_teil2/ y http://www.infodoctor.org/migra/clasi.htm