Sabemos en los últimos años según investigaciones de los mas adelantados fabricantes de encuestas y expertos en esos menesteres, que somos los Colombianos los mas felices del planeta y orgullosos de nuestra nacionalidad, que creemos en Dios pero no vamos a misa, que creemos en el cielo pero no en el infierno, que todo lo bueno decimos “gracias a Dios”, pero si es malo “Dios así lo quiso” y aferrados siempre al “Dios proveerá”. Que sacrificamos nuestro propio bienestar por el de nuestros hijos y amamos y respetamos a nuestros padres aunque algunos no lo merezcan, buscando siempre el lograr que ellos (padres e hijos) se sientan orgullosos de nosotros. Somos desconfiados por naturaleza nunca dando “papaya” pero aprovechando siempre cualquier “papayaso”. Somos solidarios y poco egoístas pues hemos tenido que estructurar redes de apoyo social frente a la ausencia del Estado. Queremos apoyar nuestros equipos de fútbol siguiendo cualquier partido con pasión de campeones, aunque siempre pierdan. Que fingimos no estar interesados en política pero no perdemos oportunidad para opinar sobre el tema. Queremos la paz pero no estamos dispuestos a participar en la guerra. Somos machistas con mujeres excepcionales. Creemos que el tiempo libre es importante pero primero esta el trabajo. Según estos mismos expertos y en conclusión a sus investigaciones llegaron a dos principalmente, primero que el simple hecho de salir bien librados de tanto caos político y estar en una guerra desde hace más de medio siglo, ya es sinónimo de felicidad. Y segundo que hablamos más de lo que hacemos y que es por esto que se vende tanto tinto en los cafés y hay tan poco desarrollo.
También en los últimos años nos ha llegado el mismo correo electrónico, con fotos diferentes pero es el mismo, mostrándonos la riqueza natural y cultural de nuestra patria, tenemos acceso a dos océanos, todos los pisos térmicos, desiertos, nevados, volcanes, playas, islas y selvas. Recursos naturales esmeraldas, oro, carbón y abundante agua dulce. Riqueza en flora y fauna envidiada por cualquier otra nación del orbe. Una variedad gastronomica impresionante. Y por supuesto las mujeres más espectaculares del mundo. Ser Colombiano no es una nacionalidad, es un honor.
Como es posible entonces que un país como Colombia con tantas riquezas y con gentes dispuestas a trabajar berracamente no se desarrolle?
Los Colombianos trabajamos con gran empeño y tesón, somos recursivos y responsables, cualidades que han sido exaltadas bravamente por escritores y políticos oportunistas que exhortan estas mismas cualidades para colocarlas en la cima mundial de la tenacidad y capacidad laboral. A los Colombianos la adversidad nos ha forjado con temple e iniciativa así como también con sencillez. Somos una mezcla de razas y de culturas. Que nos hemos dejado meter la idea que la situación política, social y económica de nuestro país es imposible de cambiar y esto es debido a que ofrecemos más tiempo al “esparcimiento” que a la búsqueda de un perfeccionamiento personal.
Los Colombianos tenemos la responsabilidad de asumir de una manera diferente, realista y actual nuestro desarrollo en la sociedad. Debemos cambiar de actitud ante nosotros mismos e inculcar estos cambios y valores en nuestros niños con determinación y perseverancia y así ver crecer la raza Colombiana. Debemos ser realistas, promulgar lo que somos y no lo que queremos ser. Aprovechar nuestra “malicia indígena” para cosas positivas, dejar el espíritu de vivaracho con el pensamiento de que el que reza y peca empata. La arraigada convicción que el avivato es el que triunfa nos hace caer en soluciones mágicas a nuestros problemas, que es aprovechada por otros mas vivarachos para que nos vendan la oportunidad única en la vida de solucionar todos nuestros problemas por medio de pirámides, negocios turbios o de doble moral que al final lo único que logra es meternos al circulo vicioso que culmina siempre en mas violencia, desigualdad y pobreza. Debemos dejar la dualidad entre ser y no ser, aceptando lo positivo como “mió” y lo negativo como “de ellos” negando con el acostumbrado “yo no soy de esos” la actual situación del país.
Los que ahora estamos fuera de Colombia, que tenemos la oportunidad de “ver el mundo” desde otra perspectiva, somos los que tenemos la responsabilidad de surgir, de prepararnos, de avanzar y de ayudar a nuestros compatriotas a que hagan lo mismo o ayudar a cambiar lo que nos parece injusto. Suena trillado pero o somos parte del problema o somos parte de la solución. Que tanto esta dispuesto Usted a hacer por su propio progreso?
Dedique mas tiempo a su crecimiento individual, aprenda el idioma sin procrastinar, nunca olvide sus valores y su cultura, la que nos inculcaron allá en la madre patria, estudie un arte u oficio que le permita superarse a Usted mismo, quien se supera a si mismo supera la crisis sin quedar superado. Vamos todos pa’lante!!!, hagamos parte de una colectividad pujante y en continuo avance, si hacemos esto nos toca irnos pa’ Colombia a ensamblar mas Colombianos porque nos van a querer en todas partes y no como ahora que son pocas nacionalidades como la nuestra que están sujetas a tantos requisitos y trabas para poder recorrer un mundo cada vez mas globalizado.
El mundo esta cambiando, siempre ha cambiado y cambiará constantemente y esto hace que los roles de quienes habitamos en él cambien también. En este momento coyuntural en la economía mundial, se abren las puertas de la oportunidad y se abren para todos, pero no pretendamos que las cosas cambien si seguimos haciendo lo mismo. La crisis económica es simplemente una inequívoca prueba que el dinero no desaparece de la faz de la tierra solo cambia de manos, Usted también tienen dos manos.
Luis E. Arbeláez – Colombiano